Buenos días a todos.
Me siento muy honrado por esta
invitación y es un honor, en nombre de la ciudad y el departamento de
Montevideo, en primer lugar darles una muy calurosa bienvenida a las
delegaciones de Argentina y Brasil.
Quiero también saludar muy
especialmente a los anfitriones, a esta casa que tiene una significación
tan particular para nuestro país y nuestra sociedad. Su gente y sus
militante han sido durante muchísimos años un bastión de todas las luchas
por las causas sociales, contra el racismo, el nazismo y después un
bastión de resistencia en las duras horas que pasó nuestro país,
Además de desearles una cálida
bienvenida y muy fecundo trabajo, quería compartir con ustedes unas pocas
y breves reflexiones surgidas a partir de la propia convocatoria y la
invitación a esta actividad.
Ustedes debatirán los siguientes
temas: tradiciones judías y cultura idish, educación, sus contenidos y
elementos comunes, identidad judeo - progresista.
Yo diría que son tres grandes
temas casi de carácter universal. Por muchas razones. Y me puse a
reflexionar a partir de ellos para muchos de los desafíos que tenemos
nosotros como sociedad, como país y que creo en este momento los
compartimos con casi todos los rincones del planeta. Esos cambios que
estamos compartiendo y nos atraviesan rápidamente a unos y otros, de
alguna manera nos han acercado también nos llevan a decir muchas veces que
estamos muy lejos de los que queremos ser.. Los cambios que se procesan
nos acercan muchísimo a los que tenemos lejos, y cada vez los problemas
que se dan en cada rincón del planeta son mas parecidos.
Tenemos claramente problemas con
lo que es la constitución y la identidad de las naciones y los pueblos. El
tema de la identidad judía diría que es un tema histórico, bíblico y él se
vuelve aun mas complejo con el tema de identidad progresista, que plantea
variados desafíos y con diversos matices.
El desplazamiento de pueblos y
comunidades desde los tiempos bíblicos hasta hoy sigue siendo un tema
mayor de las sociedades, y nos plantean siempre problemas de identidad e
identificación, que tienen un componente personal y otro histórico. Los
temas de identidad que se plantean tanto el pueblo judío como cada judío
individualmente de alguna manera son representantes simbólicos de los
problemas de identidad cultural.
Cuando uno cree que ya ha
respondido plenamente a todas las preguntas, le debe pasar a muchos de los
aquí presentes, encuentra que las preguntas vuelven a aparecer y se
renuevan permanentemente.
Son preguntas a las cuales no
podemos dar respuesta definitivas que no podemos dar respuestas
definitivas que nos acompañen durante toda la vida, sino que de alguna
manera debemos volver a responderlas y construir identidad. En todo caso
nuestra identidad es una forma de vivir. Es una frase de poetas de todos
los tiempos y lugares, que el sentimiento de patria y de nación esta
asociado a la tierra que pisamos en nuestra niñez. Esto nos complica
tremendamente cuando hablamos de los movimientos de gente, de poblaciones,
donde tenemos la tierra donde nacimos, creamos nuestros referentes y
nuestros afectos y también tenemos la identidad que viene de la tierra que
han pisado las generaciones que nos han precedido y nos transmiten
valores, referencias, olores, colores, sabores y también