|
Asociación Cultural Israelita Dr. Jaime
Zhitlovsky - www.zhitlovsky.org.uy
Ana Frank nació en Alemania en 1929 y pertenecía a
una familia judía que se exilió en Holanda al comenzar las persecuciones
nazis. A la edad de trece años comenzó a escribir un diario y poco tiempo
después ella y su familia tuvieron que ocultarse para evitar los campos de
concentración. Permanecieron escondidos desde 1942 hasta 1944 año en que
fueron descubiertos. En 1945 murió en el campo de concentración de Bergen-Belsen.
Su diario fue encontrado en el escondite que habitó durante dos años.
|
|
Fragmentos del Diario de Ana Frank
20 de junio de 1942
|
Mi padre tenía ya treinta y seis años cuando
se casó con mi madre, que tenía veinticinco. Mi hermana Margot nació
en 1926, en Frankfort del Meno. Y yo el 12 de junio de 1929. Siendo
judíos cien por ciento, emigramos a Holanda en 1933, donde mi padre
fue nombrado director de la Travis N.V., firma asociada con Kolen &
Cía., de Amsterdam. El mismo edificio albergaba a las sociedades, de
las que mi padre era accionista. Desde luego, la vida no estaba exenta
de emociones para nosotros, pues el resto de nuestra familia se hallaba
todavía defendiéndose de las medidas hitleristas contra los judíos.
A raíz de las persecuciones de 1938, mis dos tíos maternos huyeron y
llegaron sanos y salvos a los Estados Unidos. Mi abuela, entonces de
setenta y tres años se reunió con nosotros. Después de 1940 nuestra
buena época iba a terminar rápidamente: ante todo la guerra, la capitulación,
y la invasión de los alemanes llevándonos a la miseria. Disposición
tras disposición contra los judíos. Los judíos eran obligados a llevar
la estrella, a ceder sus bicicletas. Prohibición de los judíos de subir
a un tranvía, de conducir un coche. Obligación para los judíos de hacer
sus compras exclusivamente en los establecimientos marcados con el letrero
de "negocio judío", y de quince a diecisiete horas solamente. Prohibición
para los judíos de salir después de las ocho de la noche, ni siquiera
a sus jardines, o aún de permanecer en casa de sus amigos. Prohibición
para los judíos de ejercitarse en todo deporte público: prohibido el
acceso a la piscina, a la cancha de tenis y de hockey o a otros lugares
de entrenamiento. Prohibición para los judíos de frecuentar a los cristianos.
Obligación para los judíos de ir a escuelas judías, y muchas otras restricciones
semejantes.
|
| |
|
8 de julio de 1942
|
|
A las tres de la tarde llamaron a nuestra puerta.
Yo no lo oí, porque estaba leyendo en la terraza, perezosamente
reclinada al sol en una mecedora. De pronto, Margot apareció
por la puerta de la cocina, visiblemente turbada.
- Papá ha recibido una citación de la SS -cuchicheó-.
Mamá acaba de salir a buscar al señor Van Daan. (Van Daan
es un colega de papá y amigo nuestro).
Yo estaba aterrada: todo el mundo sabe qué significa una citación;
vi surgir en mi imaginación los campos de concentración
y las celdas solitarias. ¿Íbamos a dejar a papá
partir hacia allí?
- Naturalmente no se presentará - dijo Margot, mientras que ambas
esperábamos en la alcoba el regreso de mamá.
- Mamá ha ido a casa de los Van Daan para ver si podemos habitar
desde mañana, nuestro escondite. Los Van Daan se ocultarán
allí con nosotros. Seremos siete.
En nuestro dormitorio, Margot me confesó que la citación
no era para papá, sino para ella misma. Asustada de nuevo empecé
a llorar. Margot tiene dieciséis años. ¡Quieren
pues dejar ir solas a las muchachas de su edad! Afortunadamente, como
mamá ha dicho, no irá.
|
| |
|
9 de octubre de 1942
|
|
Hoy no tengo que anunciarte más que noticias
deprimentes. Muchos de nuestros amigos judíos son poco a poco
embarcados por la Gestapo, que no anda con contemplaciones; son transportados
en furgones de ganado a Westerbork, al gran campo para judíos,
en Dentre. Westerbork debe ser una pesadilla; cientos y cientos están
obligados a lavarse en un solo cuarto, y faltan los W.C. Duermen los
unos encima de los otros, amontonados en cualquier rincón. Hombres,
mujeres y niños duermen juntos. De las costumbres no hablemos:
muchas de las mujeres y muchachas están encinta.
Imposible huir. La mayoría está marcada por el cráneo
afeitado, y otros, además, por su tipo judío.
Si esto sucede en Holanda, ¿qué será en las regiones
lejanas y bárbaras de las que Westerbork no es más que
el vestíbulo? Nosotros no ignoramos que esa pobre gente será
masacrada. La radio inglesa habla de cámaras de gases. Después
de todo, quizá sea mejor morir rápidamente. Eso me tiene
enferma.
|
| |
|
19 de noviembre de 1942
|
|
Podríamos cerrar los ojos ante toda esta
miseria, pero pensamos en los que nos eran queridos, y para los cuales
tememos lo peor, sin poder socorrerlos.
En mi cama bien abrigada, me siento menos que nada cuando pienso en
las amigas que más quería, arrancadas de sus hogares y
caídas a este infierno. Me da miedo el cavilar que aquellos que
estaban tan próximos a mí se hallen ahora en manos de
los verdugos más crueles del mundo. Por la única razón
de que son judíos.
|
| |
|
13 de enero de 1943
|
|
El terror reina en la ciudad. Noche y día,
transportes incesantes de esa pobre gente, provista tan sólo
de una bolsa al hombro y de un poco de dinero. Estos últimos
bienes les son quitados en el trayecto, según dicen. Se separa
a las familias, agrupando a hombres, mujeres y niños.
Los niños al volver de la escuela, ya no encuentran a sus padres.
Las mujeres, al volver del mercado, hallan sus puertas selladas y notan
que sus familias han desaparecido.
También les toca a los cristianos holandeses: sus hijos son enviados
obligatoriamente a Alemania. Todo el mundo tiene miedo.
Centenares de aviones vuelan sobre Holanda para bombardear y dejan en
ruinas las ciudades alemanas; y a cada hora, centenares de hombres caen
en Rusia y en África del Norte. Nadie está al abrigo,
el globo entero se halla en guerra, y aunque los aliados ganen la guerra,
todavía no se ve el final.
Podría seguir durante horas hablando de la miseria acarreada
por la guerra, pero eso me desalienta de más en más. No
nos queda más que aguantar y esperar el término de estas
desgracias. Judíos y cristianos esperan, el mundo entero espera,
y muchos esperan la muerte.
|
Vover a la página anterior
|