I.C.U.F.
[Portada] [Cartelera] [Historia, Artículos] [FotoAlbum] [Encuentro 2006]
[ZhitloBlog]

I.C.U.F.

 Idisher Cultur Farband
(Federación de Entidades Culturales Judías)

ORIGEN
 

La génesis de una institución como el ICUF posee varias vertientes. La primera y fundamental es la existencia de la Europa del siglo XIX y del comienzo del XX de una extendida y multifacética comunidad judía unida vertical y transversal por una historia común, por su religión, por su propia cultura social, por el idioma y a su vez atravesada también por todas las influencias políticas, culturales y filosóficas que se manifestaban sin cesar en aquella vieja y activa Europa.

La mayor concentración y el mayor peso específico cultural de la comunidad judía se hallaba en Europa Central, cuyas condiciones sociales y culturales, económicas y políticas le daban a la comunidad judía una especial característica.

Es importante destacar que el idioma interno de la comunidad judía europea era el IDISH que fluía de un país a otro como el vehículo más eficaz a través del cual se transmitía la experiencia de vida, el pensamiento y las vicisitudes cotidianas, las alegrías y los dramas provocados por la irracionalidad antisemita ubicua y recurrente.

La comunidad judía europea no podía escapar o estar al margen de corrientes de ideas, ni de las perturbaciones políticas, sociales y económicas que se producían, como producto de las luchas por una profunda transformación de las estructuras sociales y las condiciones económicas en las que vivían la mayoría sumergidas y por otra parte no podía escapar a los conflictos y guerras suscitadas entre las propias naciones europeas.

La comunidad judía europea se nutrió y fue influenciada por las corrientes de pensamiento que prepararon el terreno filosófico y político de la Revolución Francesa y que continuó después provocando en Europa enfrentamientos, levantamientos y revoluciones hasta ya entrado el siglo XX con su primera guerra mundial y la Revolución Rusa.

La efervescencia cultural, intelectual, política y filosófica que se producían en la vieja Europa intentando sacudirse el yugo de una civilización conservadora e injusta, abono el terreno cultural que le dio origen al ICUF.

El ICUF fue creado como institución rectora de la comunidad judeo – progresista, inspirada en los valores humanistas que desembocaron en la Revolución Francesa. Unida por el IDISH y por la necesidad de esclarecidos intelectuales judíos y no judíos de luchar contra la idea, la política y la actividad de la reacción nazi fascista que se iba extendiendo por Europa con una fuerza incontenible entre la década del 20 y el 30.

En la Alemania nazi de Hitler, en el Portugal fascista de Salazar se expandía dramáticamente una fuerza ideológica y política que solo buscaba amordazar la conciencia de los pueblos convertir al ser humano en esclavo y destruir todo resabio de cultura y pensamiento democrático y físicamente a todos aquellos que no concordaran con los dictámenes de los nuevos regímenes.

Frente al peligro mortal que significaba para Europa y para la civilización el flagelo nazi fascista, en particular para la comunidad judía amenazada concretamente en su integridad física por la irracional teoría racista, la intelectualidad de la comunidad de la comunidad judía que había comprendido el significado de la amenaza nazi había madurado la idea de tomar una posición combativa frente a la barbarie nazi. En Polonia del 35, en Francia del 37 los intelectuales judíos agrupados en el FRENTE POR LA CULTURA JUDÍA lanzan la idea de un congreso mundial en defensa de la cultura judía. Es así que del 17 al 22 de Septiembre de 1937, se reunió en París el congreso en defensa de la Cultura Judía con la participación de 23 organizaciones argentinas y 4 uruguayas representadas por el periodista Pinie Katz.

En aquel congreso de 1937 en Francia, un brillante intelectual Mosche Olguín sintetizó: “La cultura judía es el complejo de valores espirituales que utiliza el pueblo para avanzar hacia un futuro más humano, basada en los principios de la justicia social... es una creación y un instrumento del pueblo, es un arma espiritual en la lucha por la vida...”. Este ha sido fundamentalmente el espíritu transmitido a los fundadores del movimiento ICUFISTA argentino que desde 1941 aglutina a la corriente judeo – progresista que llegó a estas tierras sobre las mentes y las espaldas de las sufridas inmigraciones que huían de aquella sombría Europa de los pogroms, del antisemitismo, la guerra, la miseria y la muerte.

En nuestro país fuerzas progresistas ejercían considerable influencia en la colectividad: dirigían organizaciones obreras, escuelas, bibliotecas, centros culturales, formaban parte activa en el movimiento sindical y político, editaban diarios y revistas de avanzada (desde 1907, el periódico AVANGARD, R. Stern, Kairelt, Di Waf; en Uruguay Unser Fraint).

Desde aquellos días hasta el presente se mantienen incólumes los valores fundacionales que expresan la defensa del humanismo, el laicismo, el antifascismo, el anti nazismo, el antirracismo, la defensa de la libertad, la democracia, la vida y la cultura.

El conjunto de ideas que integran el movimiento ICUFISTA determinaron desde sus fundación, la organización de un importante número de instituciones que fueron surgiendo como producto del esfuerzo, el sacrificio, el trabajo y la dedicación de la comunidad judeo progresista en cada una de las ciudades de nuestro país en que el destino la había llevado, ellas fueron el marco para el desarrollo cultural, social y recreativo.

Así se fundaron las escuelas donde se enseñaba el IDISH a las nuevas generaciones y se transmitía a través del idioma materno la cultura judía.

Al paso de los años la comunidad judeo progresista se fue integrando a la vida nacional incorporando su cultura al acervo de esta tierra.

Revista Aquí y Ahora
 2003

• Atrás • Arriba •